lunes, 19 de enero de 2015

KARMA...


1. No hay Karma a menos que haya un ser que lo cree o sienta sus efectos.

2. Karma es el ajuste de los efectos que fluyen de causas,  y durante el ajuste el ser sobre quien y por quien éste se efectúa experimenta placer o dolor.

3. El Karma es la infalible tendencia en el Universo hacia la restauración del equilibrio, y esta tendencia obra incesantemente.

4. El aparente cese de ese proceso de restauración del equilibrio se debe al necesario ajuste de otro disturbio en otro punto, lugar o foco, el cual solo es visible al Yogui, al Sabio, o al Vidente perfecto: no hay por lo tanto un cese, sino tan solo un ocultamiento a la vista.

5. El Karma opera sobre todas las cosas y todos los seres, desde el átomo infinitesimal hasta Brahma. Actuando en los tres mundos, de seres humanos, de dioses y de seres elementales, ningún punto en el universo manifestado está fuera de su alcance.

6. El Karma no está sujeto al tiempo, por lo tanto, aquel que sabe cual es la última subdivisión del tiempo en el Universo conoce el Karma.

7. Para todos los demás seres el Karma es, en su naturaleza esencial, desconocido e inconocible.

8. Pero su acción puede calcularse desde la causa hacia el efecto, y este cálculo es posible porque el efecto está ya envuelto en la causa y no es posterior a ésta.

9. El Karma de esta tierra es la combinación de los pensamientos y acciones de todos los seres de todo grado, que estuvieron envueltos en el Manvantara anterior, o sea la corriente evolucionaria de la cual fluyó nuestra corriente.

10. Y como esos seres incluyen Señores de Poder y Hombres Santos, al igual que débiles y malvados, el período de duración de la tierra es mayor que el de cualquier ser, entidad o raza que jamás pueda habitarla.

11. Como el Karma de esta tierra y de sus razas comenzó en un pasado demasiado remoto para ser alcanzado por la mente humana, una investigación en cuanto a sus origines es tan inútil como improductiva.

12. Las causas kármicas que ya se han puesto en acción deben dejarse a su propio impulso hasta que lleguen a extinguirse. Sin embargo esto no permite a ningún ser humano el rehusar dar ayuda, tanto a sus semejantes como a todo ser sensible. 

13. Los efectos pueden contrarrestarse o mitigarse por los pensamientos y acciones, ya sea de uno mismo como de otros, y así los efectos resultantes representan la combinación e interacción de la suma total de causas envueltas en la producción de tales efectos.

14. En la vida de mundos, razas, naciones e individuos, el Karma no puede actuar a menos que un instrumento apropiado exista y esté disponible para esa acción.

15. Y hasta que ese instrumento apropiado se encuentre, el Karma que se relaciona con él permanece suspenso.

16. Mientras un ser humano está experimentando Karma en un instrumento apropiado, su otro Karma no gastado permanece en suspenso sin extinguirse por ningún otro ser u otro medio, sino que mas bien permanece en reserva para operación futura.  El lapso de tiempo durante el cual ese Karma permanece sin sentirse no disminuye su fuerza ni cambia su naturaleza.

17. El carácter apropiado de un instrumento para la operación del Karma consiste en la exacta relación y nexo entre el Karma y el cuerpo, la mente y la naturaleza intelectual y psíquica que el Ego ha adquirido para su uso durante una vida.

18. Todo instrumento usado por cualquier Ego en una vida es apropiado para el Karma que opera a través de él.

19. Cambios pueden ocurrir en el instrumento durante el curso de una vida para hacerlo apropiado a un nuevo tipo de Karma, y esto puede ocurrir de dos maneras: (a) por la intensidad de un pensamiento y el poder de un voto o juramento, o (b) por medio de cambios naturales que resulten en la extinción de causas anteriores.

20. Como el cuerpo, la mente y el alma tienen cada uno un poder de acción independiente de los otros dos,  cualquiera de ellos puede, independientemente de los otros, extinguir causas kármicas  más cercanas o más lejanas al momento inicial de las causas que están ahora en acción  por los otros dos canales. 

21. El Karma es al mismo tiempo misericordioso como justo. Misericordia y Justicia son solo los polos opuestos de un todo; y Misericordia sin Justicia es imposible en la acción del Karma. Aquello que los humanos llaman Misericordia y Justicia es algo deficiente, erróneo e impuro.

22. El Karma puede ser de tres clases:  (a) el que está activo en el presente y en esta vida por medio de instrumentos apropiados; (b) el que está siendo creado ahora, almacenado para extinguirse en el futuro; (c)  el karma acumulado en vidas previas y todavía inactivo porque lo impide el carácter inapropiado del instrumento que está en uso por el Ego, o lo impide la intensidad del Karma operante en el presente.

23. El Karma usa, en cada ser, tres campos de acción: (a) el cuerpo y las circunstancias; (b) la mente e intelecto; (c) los planos psíquicos y astrales.

24. El Karma acumulado y el Karma presente pueden actuar cada uno o los dos en todos los tres campos de operación Kármica al mismo tiempo,  o pueden elaborar, al mismo tiempo, una clase diferente de Karma en cada uno de los campos.

25. El nacer en cualquier tipo de cuerpo, así como cosechar los frutos de cualquier tipo de Karma, se debe a la preponderancia de la línea de tendencia kármica.

26. La fuerza de una tendencia kármica influenciará las encarnaciones ya sea de un Ego o de una familia de Egos por unas tres vidas, a menos que no se adopten medidas de represión, eliminación o contrarresto.

27. Las medidas tomadas por un Ego para reprimir tendencias y eliminar defectos, así como el contrarresto por medio de la creación de otras causas diferentes, alterarán el impulso de una tendencia kármica y abreviarán su influencia en relación directa a la intensidad o debilidad de esfuerzos hechos al implementar las medidas adoptadas.

28. Ningún ser humano, excepto un sabio o un verdadero vidente, puede juzgar el Karma de otro. Por lo tanto, mientras cada uno recibe lo que merece, las apariencias pueden ser engañosas y el nacimiento en la pobreza o en la dura prueba pueden fácilmente no ser castigos resultantes de mal Karma, pues los Egos frecuentemente encarnan en ambientes en los que experimentan dificultades y pruebas que son más bien buscadas para disciplinar al Ego y las cuales darán frutos de fuerza, resistencia y compasión.

29. El Karma de una raza, o Karma racial, influencia a cada individuo en esa raza por medio de la Ley de Distribución. El Karma nacional actúa en los miembros de una nación por acción de la misma ley, más concentrada. El Karma de familia rige solamente en naciones donde las familias han permanecido puras y diferenciadas; ya que en cualquier nación en donde hay mezcla de familias, como sucede en la actual era del Kali yuga, el Karma familiar es generalmente distribuido a nivel nacional. Pero aún en tales eras, algunos grupos familiares permanecen coherentes por largos períodos y en esos casos sus miembros sienten el efecto del Karma familiar. La palabra ‘familia’ puede aquí incluir varios subgrupos familiares.

30. El Karma opera en la producción de cataclismos de la naturaleza por la concatenación de los planos mentales y astrales de los seres. Un cataclismo o catástrofe puede atribuirse a una causa física inmediata, como son los fuegos interiores de la tierra, disturbios atmosféricos y otros, pero a su vez éstos han sido provocados por otros disturbios creados por el poder dinámico del pensamiento humano.

31. Los Egos que no tienen ninguna conexión Kármica con un lugar del globo donde un cataclismo va a suceder son rechazados y mantenidos fuera del ámbito de operación del cataclismo de dos maneras distintas: (a) por una repulsión que actúa sobre las naturalezas interiores de esas personas, o (b) siendo tales personas llamadas y advertidas por aquellos que vigilan el progreso del mundo.


5 comentarios:

Dani Dofinet dijo...

Gracias Marcos por este compendio de preceptos sobre el Karma de Judge. Útil si se lee, y mas útil si se comprende.

Abrazos

J. Marcos B. dijo...

Muy cierto Dani. Gracias por tus palabras :)

Un fuerte abrazen amigo.

Societat Teosòfica dijo...

El karma existe porqué la Ley de la gravedad es inherente a la materia.
Todo cuanto evoluciona en este universo obedece a la Ley del karma, porqué vivimos, nos movemos y evolucionamos dentro del plano físico cósmico.
Incluso cuando el Logos proyecte Su consciencia en los planos astral y mental cósmicos, el karma seguirá existiendo puesto que la substancia que los componen sigue siendo materia, aunque a niveles de vibración superiores.
En esto podemos ver la semejanza con la evolución humana en los tres mundos.

En cada iniciación que recibe el ser humano, en cada cuerpo que redime le son introducidos átomos búdicos que substituyen a la materia densa. Entonces el iniciado invierte la polaridad, y en vez de sentirse atraído hacia la materia, es atraido hacia la vida del espíritu, hasta que se libera totalmente del karma físico, astral y mental personales.

Sin embargo seguirá compartiendo el karma grupal, mundial y universal hasta su total liberación.

Gracias Marcos por presentarnos tan detalladamente cuales son las causas y cuales los efectos del karma sobre nuestro mundo.

Un fuerte abrazo.

Marta

J. Marcos B. dijo...

Personalmente pienso que el karma existe porque nos desviamos de los planes de Dios. Demasiadas veces queremos hacer cosas que en el fondo, no sentimos. Nuestro yo inferior cree y quiere ser el rey cuando ha de ser el sirviente, y de ahí el lamentable resultado... Si seguimos nuestro sentir, nuestras intuiciones, el karma nada tendra que compensar.

Gracias por estar y por tus palabras Marta.

Un fuerte abrazo

Patricia Schiavone dijo...

Muchas gracias, Jean Marc. Viene bien para intentar comprender un poco más. Un abrazen.