martes, 30 de septiembre de 2014

LA VIDA DESPUES DE LA MUERTE...



LA VIDA DESPUES DE LA MUERTE

Iremos a las regiones hacia las que hemos dirigido nuestros pensamientos durante nuestra existencia terrestre.

"¿Queréis saber a dónde iréis cuando abandonéis la tierra? Es sencillo: os sentiréis atraídos por las regiones hacia las que habéis dirigido vuestros deseos a lo largo de vuestra existencia. Si empleáis vuestras energías para pedir la inteligencia, el amor, la belleza, y para realizarlas en esta vida, podéis estar absolutamente seguros de que ninguna fuerza podrá impediros ir a encontraros con ellas en estas regiones a las que aspira vuestro corazón.
Aquél que, negando la idea de una vida después de la muerte, se permite toda clase de transgresiones para satisfacer sus codicias, no tiene idea de los sufrimientos que le esperan en el más allá. Mientras que aquél que trata de ponerse cada día en sintonía con las leyes divinas, entra en relación con los espíritus de la luz, y estos espíritus vienen a instalarse en él: puesto que los ha atraído, crean con él una asociación. Más tarde, cuando abandone la tierra, cuando su cuerpo físico se disgregará y todas las partículas que lo componen vayan de nuevo a unirse con los cuatro elementos, se volverá a encontrar en el otro mundo en compañía de los espíritus que había atraído. Así, sin saberlo, sin conocer aún a todos los amigos que formarán parte de ella, cada uno de vosotros está trabajando en la formación de la sociedad en la que va a vivir en el más allá. He aquí la explicación de lo que las religiones han llamado Infierno y Paraíso."


Omraam Mikhaël Aïvanhov



Gracias Alejandro por tus aportaciones en el grupo Tao-Sai en facebook. Dejaré aquí algunas que me parecieron de utilidad, aunque toda la obra de Omraam Mikhaël Aïvanhov lo es.

2 comentarios:

Societat Teosòfica dijo...

El tema sobre el más allá después de la muerte interesa mucho más de lo que parece a simple vista.
Creo que es muy importante dar la máxima y la más correcta información que sepamos a cerca del proceso, pero cuidando mucho de no caer en los dogmas religiosos del pasado sobre el cielo y el infierno.

Generalmente se habla de "lugares" donde vamos a parar después de haber (fallecido) dejado el cuerpo físico, pero cabe afirmar que fuera de este plano denso, no existen (lugares) sino estados de consciencia.

Una vez el cuerpo físico queda sin vida se va descomponiendo a la par del cuerpo etérico, que en realidad es el cuerpo sensitivo, por lo cual, el dolor físico es imposible poder sentirlo después de morir, ya que ha desaparecido en este plano y porqué el físico denso y el etérico se han desconectado totalmente.

Sin embargo, cuando un alma desencarnada entra en el plano astral habiendo abandonado el cuerpo físico, entonces sí, que si su consciencia en la vida física ha estado polarizada astralmente, se quedará cierto tiempo en el nivel que le corresponda de dicho plano, puede ser desde el inferior de los 7 que existen, hasta el superior y más elevado.
Pero en este estado, únicamente será consciente de las consecuencias de sus sentimientos y deseos, pues en este plano ninguna sensación física es posible.
Así es que el dolor físico desaparece totalmente en el instante en que dicho cuerpo queda sin vida.

De igual forma ocurre a un alma polarizada en niveles mentales. Pasa primero por el plano astral estando en este estado el tiempo que le corresponda, hasta que el cuerpo astral también se desintegra o muere, para penetrar el alma en el cuerpo mental. Una vez ha descartado los dos vehículos inferiores, el alma funcionará únicamente en niveles mentales. Si es un alma avanzada permanecerá en este estado plenamente consciente y será preparada para volver a encarnar, si es que su destino lo decide.

Quizás me he alargado más de lo conveniente, pero he creído conveniente aclarar un poco este tema de tanto interés general.

Gracias Marcos

Un fuerte abrazo

Marta

J. Marcos B. dijo...

En ese tema, es difícil opinar visto que aun no recuerdo mi vida antes de reencarnar...

Si que creo que tras la vida física, al no tener cuerpo, ya no sufrimos de manera física, pero si pienso que sufrimos de forma psicológica, digamos. El cuerpo astral es el cuerpo de los deseos, y pienso que tras morir, uno sigue deseando, murió con deseos fuertes sin haberlos domado en vida física, sean los que sean, (de poder, alcohol, drogas, lujuria, gula, etc..) uno sigue muy trastornado en dicho mundo astral, e incluso en el siguiente escalón que es el mental.

Pienso que uno reencarnara exactamente donde lo dejó para resumir. Pero a un político corrupto que desorienta un país entero y se aprovecha de almas aun dormidas, o un hombre muy violento, ¿que le pasaría a ese...?

Omraam Mikhaël Aïvanhov simplifica este tema y me parece útil simplificar para ayudar a que más almas se acerquen al estudio.

Un fuerte abrazo querida Marta.