sábado, 7 de diciembre de 2013

MIDE TU EGO…


Si quieres medir tu ego y por lo tanto conocerte mejor, simplemente observa tus reacciones ante las palabras y actos de los demás. También frente a los acontecimientos, incluso los más pequeños. Observa la reacción que tuviste en ese momento de decepción, de ataque verbal o acto que te pareció negativo de ese amigo o de tu pareja,  y sabrás si vives aun en tu ego o si ya lograste que no te afecten tanto las cosas.

Si ya eres capaz de no juzgar, de no comparar, no criticar, no pensar ni hablar mal de alguien, sino más bien de observar desde el amor y la paz a los demás, eres un ser libre. Todos estamos pasando por pruebas de más o menos nivel de intensidad según lo que necesitamos aprender y somos nosotros mismos quien las provocamos.

Juzgar o apartar al otro porque dijo o hizo algo que no nos gusta, es demostrar que aun somos seres egoicos y que nos queda aun mucho camino. Estemos muy atentos, porque a casi todos nos queda algo que limpiar…

¡Mucho animo amig@s, lo lograremos poco a poco!



Jean Marc Boyer

6 comentarios:

roxana dijo...

Hola!!!! He vuelto Y aca te sigo encontrando! Que bueno! Pensare el propio yo no jefe ver su espalda! Los otros o el espejo solo lo permite. Abrazo y un gusto re encontrarte!

J. Marcos B. dijo...

Cuanto tiempo Roxana! Si, sigo aquí, menos, pero sigo como siempre, según lo senti-pensares :)

Gracias por volver, es un placer tenerte de nuevo por aquí.

Un fuerte abrazo.

Dani Dofinet dijo...

Pocos (y yo no soy uno de ellos) son capaces de escapar a los condicionamientos de la personalidad, pero como bien dices ese es el camino para liberarnos de su esclavitud.

Abrazos Marcos

J. Marcos B. dijo...

Si Dani, en eso estamos casi todos trabajando :)

Gracias por tu visita!

Un fuerte abrazo.

Societat Teosòfica dijo...

En el Oráculo de Delfos se enseñaba a sus discípulos que no se podía llegar a la Liberación total sin antes conocerse a uno mismo.
Sin embargo a veces nos centramos tanto en el conocimiento de nuestro yo personal, que olvidamos que el verdadero Yo, está muy por encima y mucho más adentro de lo que imaginamos.
Como bien dices tu Marcos, es necesario observarnos atentamente por dentro y por fuera, de esta forma podemos conocer cual es la etapa del camino que estamos pisando, lo que debemos corregir o mejorar y saber cual es nuestra capacidad para el servicio.

Un fuerte abrazo Marcos

J. Marcos B. dijo...

Muchas Gracias por estar y por tus palabras Marta.

Un fuerte abrazo.