domingo, 16 de diciembre de 2012

Mañana, quien sabe, yo seré menos tonto...

Tanto la semilla intacta como la que rompe su cáscara tienen las mismas propiedades. Sin embargo, solo la que rompe su cáscara es capaz de lanzarse a la aventura de la vida. Esta aventura requiere una única osadía: descubrir que no se puede vivir a través de la experiencia de los otros, y estar dispuesto a entregarse.

No se puede tener los ojos de uno, los oídos de otro, para saber de antemano lo que va a ocurrir; cada existencia es diferente de la otra. No importa lo que me espera, yo deseo estar con el corazón abierto para recibir. Que yo no tenga miedo de poner mi brazo en el hombro de alguien, hasta que me lo corten. Que yo no tema hacer algo que nadie hizo antes hasta que me hieran. Déjenme ser tonto hoy, porque la tontería es todo lo que tengo para dar esta mañana; me pueden r
eprender por eso, pero no tiene importancia. Mañana, quien sabe, yo seré menos tonto.
Kahlil Gibrán.

5 comentarios:

Dani Dofinet dijo...

Sabias palabras de ese gran ser que fue Kahlil Gibrán.

Un abrazo Marcos

Societat Teosòfica dijo...

Sin duda Marcos,
la experiencia de los demás nos sirve de muy poco.
Únicamente lo que experimentamos por nosotros mismos es lo que nos permite crecer.
Si nos equivocamos, que suele ocurrir a menudo, y lo reconocemos, al rectificar nos damos cuenta que somos dueños de nuestro destino lo cual, nos hace sentir más libres para seguir experimentando en el diario vivir.

Hasta ahora no conocia a Kahlil Gibrán
Me ha gustado su pensamiento i el significado que contiene.

Gracias Marcos

Un abrazo

Marta

J. Marcos B. dijo...

Gracias Marta por tus palabras, Khalil Gibran es un grand corazón. Publicare otro texto de él luego.
Un abrazo.
Marcos

J. Marcos B. dijo...

Gracia spor tu visita Dani!

Un abrazo zen.
Marcos.

Federica dijo...

Kalil Gibrán, un groso